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Tᴏᴘ Sᴇᴄʀᴇᴛ − Episodio #1

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Tᴏᴘ Sᴇᴄʀᴇᴛ − Episodio #1

Mensaje por Shana ~ el Vie 11 Ene - 21:00

Tᴏᴘ Sᴇᴄʀᴇᴛ

Episodio #1 “Desalojo”


− ¡¿También toda mi ropa?!

No pude evitar sentirme tan perdida en estos momentos de tensión para esta mi vida juvenil. Sólo me quedaba mirar cómo los embargadores se ponían innumerables, de mis antes, pertenencias a sus hombros y marchaban de salida, al igual que una fila de hormigas…


Hola, mi nombre es May Balance y me siento profundamente avergonzada de que me vean en esta lamentable situación. Pero déjenme darles una pequeña introducción de lo que es, bueno mejor dicho, de lo que era mi vida hace hasta ayer…
Dentro de poco cumpliré mis tan esperados 15 años, sin embargo, no sé qué tan esperados ahora lo sean para mí. Planeaba hacer algo especial, algo que pudiera recordar, aunque bueno, siento que siempre recordaré estos días.


Observando alrededor, me percato que varios de los trabajadores se me quedaban viendo con una expresión pervertida, es imposible no reconocer sus intenciones cuando ni siquiera tratan de disimularla. Estoy acostumbrada. Mi caso es de esos extraños y poco comunes, mi cuerpo tuvo un desarrollo demasiado rápido que comenzó cuando tenía 11 años de edad. Actualmente me veo como una joven de entre 18 a 20, me lo aseguran muy seguido, por lo que se sorprenden en el momento que les corrijo.

Disgustaba, me deslizo hasta la puerta de cristal y salgo al jardín para respirar un poco de aire puro, también para despedirme de mi preciado espacio de confort.

− Ah…

Un suspiro se fugó de mis labios.

El astro del cielo se presentaba majestuoso, mandando sus cálidos placeres al tacto, sumando esa dulce y fresca brisa que circulaba en la ciudad, era un paraíso que disfrutaba.

Continuando con mi relato, yo viví en esta mansión aproximadamente 10 años junto con mi único familiar que me quedaba en este mundo, mi tío Max. ¿Se preguntaran por qué único? Obviamente porque soy huérfana, mis padres murieron cuando yo aún era un bebé y no los recuerdo en lo absoluto. Por información de Max tengo entendido que se llamaban Norman y Caroline, tristemente, fallecieron en un accidente de tránsito. Cada mes visito sus tumbas, llevándoles un presente.

− Max debe seguir adentro… −unos pétalos de rosas cayeron en mi rostro cuando aún miraba el cielo− ¿Cómo sucedió tan repentinamente esto?

Me negaba a creerlo. Después de tantos años, ¿terminar así?

No es que fuera una inútil que no domine ninguna tarea, es TODO lo contrario. A lo largo de mi vida se me han asignado infinidad de clases de diversas áreas: escolares, artísticas, arte musical tanto instrumental como baile y canto, gastronómico, defensa personal, compostura, múltiples deportes, etc. ¡Ah! No puedo recordarlos todos, pero siempre mi diario vivir quedaba corto para todas las cátedras que se me implementaban. Ahora que lo pienso, jamás le cuestioné a Max la razón por la que me impuso tantas responsabilidades, no es que las odiara, simplemente era raro porque… ¡NUNCA FUI A LA ESCUELA! Perpetuamente era algún profesor particular que venía aquí, y hubo uno, que fue el más joven, que me hizo una descripción detallada de mí persona. Sin pizca de inmoralidad.

Iniciando desde una visión periférica desde arriba, tengo el cabello castaño largo que me llega hasta un poco más debajo de la cintura, fui bastante minuciosa en su cuidado y estoy orgullosa del resultado. Mi rostro es fino, mis labios poseen un color rojizo natural y nací con un par de ojos azules con la misma esencia de zafiros, acompañados de pestañas largas y onduladas. Mis cejas delineadas perfectamente y tengo mi característica personal favorita, que extrañamente desconozco el motivo, un lunar debajo de mi ojo derecho. Profundiza mi faceta y le da ese toque seductor.

Acaricié con el dedo índice mi cuello, era largo y esbelto, al igual que mis brazos. Ostentaban una delicadeza sin precedentes. Prosiguiendo con el recorrido, mi cintura era demasiada criticada y envidiada, al final de cuentas es el fruto de tantos ejercicios físicos a los que estaba sometida, ya que tenía una silueta que contrastaba sensualmente con las dichosas caderas. Y para finalizar piernas largas y torneadas, ah… muchas veces me indicó que era la viva imagen de una muy antigua familiar.

− Cierto, aquella ocasión menciono algo que era la Marilyn Monroe de esta generación… −estiré ambos brazos y desvié a un costado la vista− ¿No es demasiado exagerado? −suspiré− Digo… hay muchísimas chicas hermosas, no es bien visto ser pretenciosa.

Desorientada, y aburrida, permanecí estática hasta que tiempo después apareció Max y apoyó su brazo en mi hombro. En un intento por animarme, fracaso absoluto.

− Ya se acabó todo pequeña, −sonrió con esa expresión que me estremecía− el taxi está esperando afuera para irnos al aeropuerto.

Oh cierto, olvidé mencionarles. Dejaré la ciudad Petalia y nos trasladaremos los dos a ese lugar llamado… creo que dijo ciudad LaRousse. La ansiedad penetró en mi corazón.
 Concluyendo este fatídico día, Max cerró la puerta a nuestras espaldas y nos quedamos en silencio un par de minutos. No sé qué pensamientos rondaban en su mente, pero yo simplemente contemplaba esa pequeña multitud de personas reunidas en frente de mi antigua casona. Ellos despedían indiferencia y repulsión.

− Ugh… −decidí ignorarlos y nos introdujimos dentro de la movilidad aparcada a pocos metros.

No es como si fuese a extrañar “demasiado” este que solía ser mi vecindario, para ser precisos todo se inclina más que estaba acostumbrada. No tuve amigos, porque la mayor parte de la niñez me centraba en tomar mis lecciones y, creo, que eso fue visto como una acción de superioridad por la zona.

− Jamás presumí nada… −murmuré.

¿Dijiste algo? –inquirió mi acompañante peli negro con esa expresión amable.

Giré mi cuello para apreciar el paisaje transitorio.

− No es nada, simplemente me despido de este pueblo. –traté por todos los medios de ofrecer una sonrisa, forzada al final.

No dudo que él se haya dado cuenta de cómo me sentía. Max tiene una particular característica: puede ver a través de las personas. Es tan preciso, que en muchas situaciones me daba miedo.

Acarició con su mano mi cabeza y se quedó en silencio.
 

Habían transcurrido muchas horas ya. Finalmente llegamos a LaRousse.

Mi tío Max se estaba encargando de todo ese asunto de recoger el equipaje y me pidió que lo esperara. Comenzó a demorarse un poco.
Observé mi entorno, sorprendentemente el lugar estaba algo vacío y eso aumentaba mi desgano. Recorrí un par de asientos a la derecha hasta situarme en la penúltima y saqué una revista que me entregó Max al despegar el avión. Para ser precisos era una revista relacionada al manga y anime, él era lo que solían denominar “otaku”. A sus 37 años me sorprende, pero si eso lo hace feliz está bien por mí.

Me veo en la obligación de revelar, con un poco de vergüenza, sin embargo me fascina, que él me utiliza para ser su modelo de cosplayer. ¡Crea trajes tan preciosos!

Sin darme cuenta empecé a sonreír sospechosamente. Los divertidos recuerdos me inundaron. Me perdí en mis pensamientos.

Grave error…

Al poco rato sentí que alguien se sentó a mi lado, di por concluido de quién se trataba. Sin quitar los ojos de la revista, puse mi cabeza en su regazo y me acosté.

− Mira tío, este personaje se ve interesante para la próxima vez –hablé de por más animada.

¡Por los ángeles del cielo!


Giré mi cabeza para encontrarme con un joven de cabellos verdes. Utilizaba lentes que intentaban, pero no lograban, ocultar ese par de esmeraldas que estaban tras ellos.

¡Uno, dos, tres! ¡Atención cuerpo, contacto humano con un desconocido!

Me sentía totalmente avergonzada y para aumentar mi shock este tipo era horrorosamente atractivo… El calor se me subió hasta la cúspide.

Él bajó su cabeza al mismo tiempo que su mano izquierda acarició espontáneamente mi mejilla. Sus dedos se deslizaron instintivamente en mi marca de nacimiento, sentí un deja vú...

Un leve jadeo comenzó entre mis labios, esta situación me ponía nerviosa a cada segundo.
 
Continuará…
 
Nota del Autor:
Muy buenas a todas/os los que pasen a leer esta historia. (Quizás nadie porque veo que el sitio está algo muerto T_T) Aunque sea un solo lector que siga mi trabajo, yo con gusto seguiré escribiendo.

Debo confesar que nunca terminé un Fic... por lo que ahora SI O SI iré con esta historia hasta el final. (Claro, si pasan a leerlo)
Los primeros dos capítulos serán una presentación personal de la pareja protagonista, a partir del 3° capítulo volveré a mi narración en tercera persona.
Sin más, me despido.

 
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Shana ~
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Cáncer Femenino Sin Bandera

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